martes, 19 de junio de 2012

¿Qué papel tiene la indización en el infoescenario actual?


Vivimos en una época en el que toda información está accesible (otra cosa es cómo llegar a lo que exactamente uno busca).
No parece que las herramientas y los preceptos clásicos de la indización, en el que se usaba un tesauro más o menos cerrado, privado y acotado a un campo del Conocimiento, donde un profesional lo manejaba e indicaba sobre qué cosa trataba cada texto pareciera ser un buen modelo para aplicar en la actualidad, en la nueva realidad surgido en estos últimos años.
Básicamente porque ese profesional manejaba información “finita”, es decir, controlaba el flujo de información que el sistema de información para el que trabajaba podía proveer.
La generación, tratamiento y difusión de la información, estaba más o menos controlada y era previsible.

Sin embargo, como tanto se ha dicho, ahora la información es generada por cualquiera en cualquier lugar y usando cualquier tipología (vídeo, fotografía, música...). Esto provoca un aumento en el número de documentos a indizar, con los problemas que eso acarrea.
Además, son muchos los campos del Conocimiento en los que una persona puede generar información, lo que origina más problemas.
¿Cómo se podría enfrentar la indización a esta nueva situación?

Se ha creado, como así dice la pregunta, un nuevo infoescenario, donde todo el proceso documental ha cambiado: la selección o generación de documentación; el tratamiento del mismo y la difusión de esa información.
En lo que a nosotros nos atañe, la indización, (el análisis del contenido) creo que debe cambiar también: en su alcance, filosofía y manera de ser y desarrollarse.
Si atendemos además a que ahora todos los documentos textuales se pueden indizar a texto completo, para ser recuperado de manera más fácil y rápida, ¿qué papel tiene la indización actual?

En mi opinión, el papel de la indización en la actualidad debe ir por el lado de ser una herramienta auxiliar al nuevo escenario generado por el marcado social, que es el sucedáneo de la indización, a través de las folksonomías, ese producto social semejante al tesauro, definido por la wikipedia como: “una indexación social, la clasificación colaborativa por medio de etiquetas simples en un espacio de nombres llano, sin jerarquías ni relaciones de parentesco predeterminadas”.

¿Pero en qué sentido puede ayudar la indización en el nuevo escenario marcado por el etiquetado social y las folksonomías?
El nuevo papel de la indización debe ir en la línea de realizar una buena “gestión de la indización”, apoyándose en los preceptos básicos de la exhaustivdad y precisión, pero sabiendo el escenario actual en el que nos encontramos.
Todo es indizable, ¿pero de qué manera?
¿Es bueno añadir muchos o pocos términos?
Estos términos, ¿cómo deben representarse?
¿Se deben normalizar los mismos?
¿Se genera ambigüedad?
¿Se cuidan aspectos como la sinonímia?

Nos encontramos en un momento en el que las Folksonomías realizan el mismo papel que los tesauros antes: indizar (etiquetar en lenguaje coloquial) documentos para describirlos. Si bien en su esencia se encuentran varias diferencias, la función es la misma.
Existen muchas, y en muchos ámbitos dependiendo del recurso que4 se quiera indizar: delicious, Flickair, Tagzania, Flog...
Son herramientas sociales que ayudan a describir recursos, sin ningún tipo de reglas prefijadas
A través de etiquetas, y en un ambiente colaborativo, cualquier persona puede asignarle a un documento, del tipo que sea, un término o conjunto de términos que lo describa, realizadas con lenguaje natural.
A diferencia de los tesauros, las folksonomías no pretenden representar la información, ni ser una ayuda en su búsqueda, sino simplemente etiquetarla. Sería darle un título para que fuese reconocible en un cierto ámbito o campo.
La presentación de los términos o etiquetas, se hace de forma asociativa, no jerárquica.

En mi opinión, el mayor problema que veo en este tipo de herramientas es el poco control de ciertos asuntos como la ambigüedad, la sinonímia, su generalidad, el poco recomendable uso de varios términos para poder indizar mejor, la inexactitud, la nula intención de formar en/por sí mismo un sistema de recuperación de información.
Por otra parte, en el lado de las ventajas, es de destacar que este tipo de herramientas que se basan en el concepto de la folksonomía es la democratización de la clasificación, lo que genera más clasificación.
El hecho de poder clasificar por uno mismo su propia documentación (o la de otro/s) genera un ambiente colaborativo esencial para la transmisión de información.
Por otro lado la recuperación, si bien algo inexacta, permite crear nuevas maneras de búsqueda, como la serendipity, que en ocasiones alberga más posibilidades de encontrar lo que se busca cuando no se sabe qué buscar exactamente.

En este artículo se desgrana un poco qué es una folcsonomía, poniendo en valor, desde una perspectiva de documentalista, su real necesidad.


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