martes, 19 de junio de 2012

Buscando nuestro lugar en la 2.0 (segunda parte)


Interesante texto del sociólogo y experto en Comunicación social que es Manuel Castells.

Antes de ahondar en el mismo, quisiera dar un pequeño repaso a su vida e ideología, que tanto marca su obra.
Exiliado de España debido al Régimen franquista, Castells estuvo influenciado en sus inicios por el marxismo, que poco a poco fue abandonando.
Discípulo de Touraine, es un reputado experto en temas de Comunicación social, siendo uno de los científicos sociales más citados por otros colegas.
Esta ideología que adelanto se ve plasmada en alguna obra suya, como “El Estado Red”, pero poco a poco ha ido desprendiéndose de este bagaje ideológico, con lo que ahora impregna únicamente a sus obras de algo muy parecido al materialismo histórico.

En el presente prólogo que se recomienda, podemos ver que el autor desarrolla el papel de la Información en la Sociedad desde varios puntos de vista: ético, sociológico, filosófico, económico...como indico más arriba, es un texto “desideologizado” que pretende introducirnos en la nueva era en la que estamos ahora: la era pos-industrial o sociedad informacional.

Tras una etapa de más de 200 años de modelo económico capitalista-industrial, basado en el trabajo y en el excedente, hemos pasado en los últimos 20 años a un nuevo modelo, descentralizado e individualista en su razón de ser, llamado post-industrial o Informacional.
Si bien todas las sociedades se han basado en la tecnología, y el desarrollo que ésta proporcionaba, esta nueva sociedad aparecida al abrigo de la Información se caracteriza por el uso masivo de dispositivos tecnológicos, además del uso que se hace de ésta para crear Conocimiento (el nuevo producto de intercambio en el Mercado, y a la vez parte de la materia prima, al ser reutilizada constantemente para generar más Conocimiento),
Siempre, y es el hilo conductor de la Humanidad en los últimos 5000 años, se ha hecho un uso de la tecnología para la mejora de vida de las personas, pero no es hasta ahora que se hace bajo el sustento del Conocimiento individual.

¿Pero qué debemos entender como Sociedad Informacional, además de ser el nuevo modelo socio-económico mundial?

Pues debemos entender por tal el hecho de que ahora la Información no sólo se trata del contexto o del uso que hacemos de ella para nuestra vida cotidiana, como así se define la Sociedad de la Información, sino que a la vez se convierte en un elemento más propio de la economía, que cambia nuestras relaciones sociales debido al cambio o modelo de trabajo hasta ahora existente, ya que al crear Información, hecho humano, entra la subjetividad de cada uno.

¿En qué y cómo lo cambia?

Esta es una nueva era, que rompe el tipo de relación social existente aparecido tras la Revolución Industrial, que permite crear una economía distinta, donde el trabajo y los productos generados se hacen con/desde el Conocimiento, a través del sentido individualista en la misma.

Este individualismo genera una búsqueda identitaria: un ser distinto a través de la Red que nos une, lo que provoca uniones virtuales, apegos y cercanías según hechos inherentes a la persona, no según lo que hace. Un subjetivismo a flor de piel, por decirlo de alguna manera.
Esto genera nuevos productos demandados y ofertados, a diferencia de la anterior etapa, la industrial, los cuales eran tangibles.
Ahora lo que se demanda son productos culturales, productos nacidos en la Sociedad, no especificados por un ente dirigente.

¿Pero quién o qué es lo que marca la diferencia entre los distintos productos culturales?.
Las personas, que en esta sociedad, tan atomizada, se encuentran en una búsqueda de su Yo, en una búsqueda de su identificación como personas, la cual viene dada no por lo que se hace sino por sus atributos (Hombre/Mujer; Cristiano/Musulmán, etc..).

Esta Sociedad en Red en la que vivimos, apoyada en el individualismo identificario, proporciona nuevas realidades, apoyadas en la Tecnología.
Sin embargo, se ha de tener claro que la Sociedad no determina la tecnología y viceversa.
La tecnología ayuda a transmitir el Conocimiento que, por muy manida que sea esta expresión, es la materia prima actual.

Por otro lado, hace un somero repaso al papel del Estado como motor de la Tecnología.
Históricamente el desarrollo de un país estaba supeditado a las pautas a seguir por su Administración.
En los tiempos que corren, en que los Estados poco a poco van perdiendo poder, siguen siendo un motor importante en este asunto, al permitir la inclusión o exclusión de agentes sociales en el desarrollo de la sociedad informacional.

Como material recomendado, dejo este artículo publicado recientemente en La Vanguardia de Barcelona, en la que da algunas claves de las relaciones que actualmente se producen entre el Estado y la Sociedad.


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